Alexis II, un “punto de inflexión” en las relaciones ecuménicas

El ecumenista Pedro Langa recuerda la figura del patriarca de Moscú y destaca sus logros

(Vida Nueva) Alexis II representa “un punto de inflexión en las relaciones ecuménicas, sobre todo de Moscú, Roma y Constantinopla”, en opinión del teólogo agustino Pedro Langa. Así recuerda el ecumenista al patriarca de Moscú tras conocerse la noticia de su muerte en la madrugada del pasado viernes 5 de diciembre. En el obituario, que se publicará en el nº 2.640 de Vida Nueva, Langa destaca, entre otras, las palabras del papa Benedicto XVI tras conocer el fallecimiento del líder ortodoxo, quien ha reconocido “el compromiso común en el camino de la comprensión y la colaboración recíprocas entre ortodoxos y católicos, así como los esfuerzos del difunto en pro del renacimiento de la Iglesia”.

De los logros de Alexis II, Pedro Langa subraya que el Patriarca afrontó los obstáculos surgidos a raíz del desplome de la URSS, potenció la formación intelectual del clero, llevó a cabo las masivas canonizaciones de mártires de la URSS y favoreció las relaciones entre mandatarios del Régimen soviético y la Federación Rusa, entre otras cosas. En definitiva, acercó “su Iglesia a los grandes foros internacionales tanto de la política como del ecumenismo”, recuerda el ecumenista.

Pero también quedaron cosas pendientes, como una entrevista con el Papa, que no se logró ni con Juan Pablo II ni con Benedicto XVI. Asimismo, Pedro Langa cita varios ejemplos para demostrar que, en los últimos cinco años, Alexis II empezó a ceder en el asunto del uniatismo y el proselitismo, como la entrega del icono de la Virgen de Kazán durante el pontificado de Karol Wojtyla. El obituario termina con unas palabras del metropolita Kiril, que previsiblemente será el sucesor en el Patriarcado: “Fue el símbolo de la unidad de la Iglesia ortodoxa rusa”.

Más información en el nº 2.640 de Vida Nueva. Si es usted suscriptor lea el obituario íntegro aquí.

Actualizado
10/12/2008
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