La crisis resta protagonismo a los jóvenes y sus demandas

Aun así, la XVIII Cumbre Iberoamericana se comprometió a implicarlos en el desarrollo de sus respectivos países

(J. L. Celada) Durante el acto de clausura de la XVIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada a finales de octubre en El Salvador, el presidente de este país centroamericano, Elías Antonio Saca, se mostró muy satisfecho con los acuerdos alcanzados en beneficio de la juventud, a priori gran protagonista del encuentro.

Sin embargo, pese a que la Declaración y Compromiso de San Salvador -en palabras del propio mandatario- “recoge la voluntad política de continuar trabajando para involucrar plenamente a la juventud en la dinámica de cambio y desarrollo que impulsa a las 22 naciones que integramos esta gran comunidad”, lo cierto es que la crisis financiera en la que hoy se ve inmerso el mundo y las propuestas para afrontarla acapararon buena parte de los discursos y las reuniones bilaterales de los participantes. “La estabilidad financiera es un factor esencial para apoyar las acciones -recordó Saca-, debemos trabajar para evitar un desplome social; para ello, es necesario movilizar recursos, para paliar los efectos de la crisis en el desempleo, su impacto en los precios de la canasta básica, y el acceso a la salud y la educación”.

Convocados bajo el lema Juventud y Desarrollo, los países reunidos en la capital salvadoreña firmaron la Declaración de San Salvador y el Programa de Acción de San Salvador, y dieron luz verde a una serie de acuerdos contenidos en comunicados especiales. “Con la adopción de estos documentos -aseguró el presidente del país anfitrión-, más que cumplir con un acto internacional histórico en nuestros anales diplomáticos, nos llevamos un enorme reto, ya que la juventud viene empujando fuerte, nos demandan escuchar su voz y nos exigen mejores oportunidades en una región considerada joven”.

El documento final del encuentro reconoce el “papel central del Estado” en el establecimiento de políticas públicas encaminadas a mejorar la calidad de vida de los jóvenes, su integración social y la protección y promoción de sus derechos, sobre todo en lo que se refiere a la igualdad de género. En este sentido, el Compromiso de San Salvador para la Juventud y el Desarrollo insta a poner en marcha “una campaña de sensibilización contra la violencia de género en la región, especialmente entre los jóvenes”.

Educación de calidad

La Declaración de San Salvador también apuesta por la creación y el fortalecimiento de instituciones nacionales que impulsen iniciativas juveniles. Así, el citado Compromiso inivita a “democratizar el acceso a la práctica y a la cultura del deporte y del ocio” como instrumento educativo, en consonancia con el deseo común expresado durante esta Cumbre de reforzar las políticas educativas y culturales de los países participantes, que buscan asegurar el derecho a “una educación de calidad” desde la primera infancia y la cobertura universal y gratuita de las enseñanzas primaria y secundaria.

Entre los compromisos emanados del encuentro, que los diversos representantes políticos confían en que beneficiarán a los más de 150 millones de jóvenes iberoamericanos, figura también la necesidad de desarrollar programas que contribuyan a la erradicación de la pobreza y garanticen el acceso a un buen sistema sanitario, a un empleo digno y a la seguridad alimentaria y nutricional. A este respecto, el director de la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Jacques Diouf, ya advirtió en el marco de la Cumbre sobre el riesgo de que los alimentos escaseen en América Latina, si sus países caen en recesión durante los próximos meses. No en vano, erradicar el hambre en un continente donde más de 64 millones de personas viven en la extrema pobreza fue uno de los temas más debatidos.

Los dirigentes iberoamericanos pidieron también en un comunicado conjunto que se coordinen esfuerzos para “romper el vínculo entre las organizaciones delictivas dedicadas al narcotráfico y al tráfico ilícito de armas, que generan un alto índice de violencia” en sus respectivos países. Asimismo, frente al problema de las drogas, señalan que “la cooperación internacional, con estricto apego a la soberanía e integridad territorial de cada Estado, es indispensable” para combatir las redes del crimen transnacional. Otros documentos aprobados expresan la solidaridad con “los pueblos hermanos de Iberoamérica” y de la región caribeña por los graves daños sufridos a causa de las recientes tormentas y huracanes.

Portugal, en concreto la ciudad de Estoril, será la sede de la XIX Cumbre Iberoamericana, que tendrá lugar los días 30 de noviembre y 1 de diciembre de 2009 bajo el lema Innovación y Tecnología.

En el nº 2.635 de Vida Nueva.

Actualizado
07/11/2008
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