Aumentan un 55% las peticiones de ayuda a Cáritas

Mujeres solas con cargas familiares, familias jóvenes con niños y pensionistas, los más afectados por la crisis

(José Carlos Rodríguez Soto- Foto: Luis Medina) Cáritas es como el supermercado, que siempre encuentras de todo lo que te hace falta”. Con esta espontaneidad se expresa Margaret, una mujer nigeriana de 40 años que vive en Valencia. Aunque no es muy frecuente que a una organización de Iglesia se la compare con un centro comercial, en el caso de esta inmigrante está más que justificado si se piensa que, durante sus diez duros años en España, ha podido salir adelante gracias a haber encontrado allí “de todo”: clases de español, alimentos, vivienda, ayuda psicológica, asistencia jurídica para legalizar su situación, un trabajo digno y -lo que ella más valora- “en Cáritas te escuchan y te sonríen siempre”. 

Pero si en algo no se parece Cáritas a un supermercado es que allí “miles de manos solidarias lo dan todo gratis”, como afirmó su presidente, Rafael del Río, en la presentación de la Memoria 2007, el pasado día 21. Los datos (que pueden ser consultados en www.caritas.es) hablan por sí solos (ver recuadro), y no está de más recordar que detrás de ellos “palpitan horas y horas de trabajo desinteresado a favor de la justicia y de las necesidades de los últimos y no atendidos”, aseguró Del Río. 

Al mismo tiempo, Cáritas acaba de dar a conocer los resultados de una encuesta realizada en los servicios de acogida de la mayor parte de las diócesis, que revelan un aumento de demandas de ayuda económica. En junio de 2008, éstas habían crecido en un 55%, sobre todo para alimentos, transporte y vivienda, y representaban ya el 77% de todas las peticiones que hubo durante todo 2007. Tal vez sin pretenderlo, los centros de ayuda socio-caritativa de la Iglesia se han convertido en un observatorio privilegiado para medir los efectos de la crisis que son causa de escasez de recursos en numerosos ámbitos: en la vivienda, han aumentado las hipotecas; en empleo, ha crecido el paro en personas con poca cualificación profesional y han aumentado los contratos de corta duración (en los que se paga menos a la Seguridad Social); y en la economía doméstica, el aumento de los precios en alimentos de primera necesidad repercute en las personas más vulnerables.

Además, en las Cáritas parroquiales hay un aumento notable de personas que acuden allí por primera vez (ver páginas 32-33). “Son personas que han pasado de la vulnerabilidad a la pobreza”, afirma el informe, que además pone rostro a estos nuevos pobres: mujeres solas con cargas familiares generalmente no compartidas, hombres en paro procedentes de empleos de baja cualificación en construcción y hostelería, familias jóvenes con niños pequeños, mujeres inmigrantes reagrupadas de 40 o más años que buscan trabajo por primera vez (generalmente esposas de maridos en paro), inmigrantes irregulares jóvenes y mujeres mayores con pensiones no contributivas o pensiones mínimas que no llegan a cubrir sus necesidades básicas. Para todos ellos no hay planes de rescate, como se está haciendo con las entidades financieras. Al menos les queda Cáritas. Como señaló su secretario general, Silverio Agea: “Lo mismo que se puede acabar con la crisis financiera, se puede acabar con la pobreza y la exclusión. Es cuestión de voluntad política”.

Precisamente, la próxima semana esta entidad de la Iglesia católica tiene previsto publicar el VI Informe de la Fundación Foessa sobre pobreza y exclusión social en España. Si la encuesta de esta semana es un pequeño anticipo del Informe Foessa, que siempre se ha caracterizado por su rigor y exhaustividad, es muy posible que dentro de pocos días nos echemos todavía más las manos a la cabeza.  

LAS CIFRAS DE LA SOLIDARIDAD

  •  En España, Cáritas tiene 56.470 voluntarios, de los cuales 40.264 son mujeres.
  •  Cuenta con 4.481 personas contratadas.
  •  Sus voluntarios y contratados trabajan en 68 Cáritas diocesanas y 5.500 parroquiales.
  •  Durante 2007 atendió en España a 993.839 personas.
  •  Sus beneficiarios de cooperación internacional sumaron 9.315.100 personas.
  •  Durante 2007 invirtió un total de 200.278.000 de euros.
  •  Los programas de ámbito nacional que absorbieron más recursos fueron: mayores (29 millones de euros), empleo (23 millones), atención primaria (20 millones), personas sin hogar (16 millones) e inmigrantes (9 millones).
  •  Los programas de cooperación internacional (emergencias y desarrollo) absorbieron 26 millones de euros, de los cuales casi 10 millones se destinaron a América Latina, 5 millones y medio a África y 5 millones a Asia. El resto fue para proyectos en Europa del Este y Medio Oriente.
  •  El dinero de Cáritas procede en un 60% de fondos privados (120 millones) y en un 40% de fondos públicos (79 millones). 
  •  Durante 2007 sus recursos aumentaron en un 8% más respecto al año anterior.

En el nº 2.633 de Vida Nueva.

Actualizado
24/10/2008
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