“Nadie como la Iglesia defiende hoy los derechos del hombre”

La UPSA conmemora con un Congreso los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

(Roberto Ruano– Salamanca) Los Derechos Humanos en Europa. A los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es el título del Congreso celebrado durante los días 9, 10 y 11 de octubre en la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) bajo la organización del Instituto Superior de Estudios Europeos y la dirección del catedrático de bioética de esa universidad, José-Román Flecha Andrés. Sesenta años que, en opinión del profesor, no han sido suficientes para acabar con la amenaza que siguen sufriendo tantos de esos derechos, empezando por el de la propia vida. Y es que, como se quiso recalcar durante esas jornadas, “la cifra del número de abortos en España (más de cien mil en el año 2006), indica que esta Europa nuestra no cree en la propia Declaración de Derechos Humanos. ¿Qué sentido tiene afirmar el resto de derechos (vivienda, libertad de expresión, asociación…) cuando se está negando el primero y más importante de todos, que es el de la propia existencia?”.

En declaraciones previas a la exposición de su ponencia Derecho a la vida, derecho a la muerte, Flecha criticaba el siempre polémico -hoy quizás más que nunca- debate sobre la eutanasia y el aborto: “No hay derecho a la muerte ni nunca lo puede haber. Si la muerte es un mal, no puede existir derecho al mal”, aseveró. Con la misma fuerza y contundencia, el catedrático de Bioética condenaba a esta sociedad que, con el pretendido derecho a la muerte, lo que está tratando es de ahorrar gastos con las personas que se encuentran en una situación terminal irreparable.

Monstruosidad

“Monstruosidad”. Éste fue el calificativo empleado por Flecha al referirse al aborto. “No hay derecho a matar ni siquiera a una persona culpable, ¡cuánto menos a una persona inocente como es un niño! Y si quieren matar, que no traten de demostrar que en el aborto no existe persona”. Por eso, en esta encrucijada moral, el papel de la Iglesia es único y determinante: “Nadie como la Iglesia católica está defendiendo en estos momentos los derechos de los marginados y desvalidos en cualquier rincón del planeta, arriesgando incluso la propia vida. Decir que la Iglesia no está defendiendo los derechos del hombre es como afirmar que los cristianos tenemos la culpa de todos los males de la humanidad”, afirmó el director de las jornadas.

El Congreso se ha celebrado en el marco del 60º aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos y ha servido como foro para promover el debate y la reflexión sobre el presente y el futuro de las directrices jurídicas y éticas de los Derechos Humanos. Además, con él se pretende seguir impulsando la difusión de los mismos a través del Instituto Superior de Estudios Europeos y Derechos Humanos, cumpliendo, de esta manera, los objetivos fundacionales de ese centro, erigido en el año 1982.

Por parte de la Universidad Pontificia de Salamanca, además del catedrático de Bioética José-Román Flecha, han pasado durante estos tres días por las sesiones del Congreso expertos como Giampaolo Crepaldi, secretario del Pontificio Consejo Justicia y Paz (de hecho, el evento estaba auspiciado por esta institución vaticana); Ángel Galindo, catedrático de Teología Moral de la UPSA; Begoña de Burgos López, presidenta de Manos Unidas; Ana Abril Fernández, de Cáritas Española, Ildefonso Camacho Larana, rector de la Facultad de Teo- logía de Granada, Víctor Tirado, Miguel Anxo Pena y José Luis Segovia, de la UPSA; y José Padilla, secretario general de Justicia y Paz España. La última jornada contó con las intervenciones del rector de la LUMSA de Roma, Giuseppe dalla Torre, y el profesor de la Universidad Pontificia de Comillas, Luis González Morán. La clausura del encuentro corrió a cargo del rector de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, monseñor Rino Fisichella, que pronunció una conferencia sobre Los Derechos Humanos y la Ley Natural.

En el nº 2.632 de Vida Nueva.

Actualizado
17/10/2008
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