Homenaje a Guix Ferreres y Berna Quintana

(Vida Nueva) Dos vidas entregadas a la causa y cuya labor ha permitido que hoy la Fundación Pablo VI pueda seguir “dando respuesta a los interrogantes de su fundador, que nos deben causar profunda inquietud y que nos deben espolear en nuestro trabajo”. Con estas palabras, Antonio Algora, obispo de Ciudad Real, elogió la trayectoria de José María Guix Ferreres y Ángel Berna Quintana durante la imposición a ambos de la Medalla de Oro de la Fundación.

El acto, celebrado el 24 de septiembre, estuvo presidido por Fernando Sebastián, presidente de la Fundación, Fernando Fuentes, secretario de la misma, así como el propio Algora, encargado de la laudatio. Por ser fundador y vínculo de los homenajeados con la institución, el obispo de Ciudad Real quiso recordar en su intervención la iniciativa de Ángel Herrera Oria para la evangelización del campo. “A fin de llegar a los diseminados núcleos rurales idea las escuelas-capillas rurales, elaborando un programa que, con su habilidad para la propaganda y el conocimiento de los medios de comunicación, logra que desde el Jefe de Estado hasta muchos malagueños de a pie contribuyan impartiendo la enseñanza y aportando medios económicos y materiales para la obra”, rememoró.

Con respecto a los galardonados, indicó que son “capaces de vivir en un mundo moderno para llevar adelante el anuncio del Evangelio en las situaciones concretas y cambiantes de esta vertiginosa sociedad, estamos ante gentes de brega y de realizaciones sociales concretas que con el corazón puesto en los empobrecidos supieron pasar a la Universidad y a sus alumnos el testigo”, afirmó el prelado.

En el nº 2.630 de Vida Nueva.

Actualizado
03/10/2008
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