Añastro espera una llamada de la Moncloa

Rouco y Zapatero podrían reunirse antes de que acabe el mes de junio

(José Lorenzo) Tres meses después de la elección del cardenal Antonio María Rouco Varela como presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y de la reelección de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno, los contactos entre ambos se limitan prácticamente a los respectivos y protocolarios telegramas de felicitación.

Eso y un breve saludo durante el funeral de Estado –el pasado 8 de mayo– por el ex presidente Leopoldo Calvo Sotelo en el que Zapatero le habría dicho al arzobispo de Madrid que le llamaría por teléfono. Los teléfonos ya han comenzado a sonar, y la llamada definitiva podría dejar fijada la reunión para antes de que acabe junio.

Así pues, los canales de comunicación entre ambas instituciones mantienen un perfil bajo en el comienzo de una legislatura en la que el Gobierno socialista está determinado a avanzar en una mayor laicidad y en la reforma de la Ley de Libertad de Religiosa de 1985. Informado ya el Papa por la propia cúpula de la CEE de la situación de la Iglesia en España (aunque, evidentemente, ya la conocía de antemano), nombrado al nuevo responsable de Asuntos Religiosos, y determinado Zapatero a tener un mayor protagonismo en algunos temas que tienen que ver con la Iglesia, nada impide, pues, ese esperado encuentro, salvo que en Moncloa aún no esté del todo perfilada la política religiosa que se va a desarrollar a lo largo de estos cuatro años. O de los próximos meses…

Lo que sí se está consiguiendo, sin embargo, con este retraso es dilatar la publicación de una carta pastoral del arzobispado madrileño en donde –como acaban de hacer los obispos gallegos– se pondrían, negro sobre blanco, las muchas prevenciones que el cardenal de Madrid –y el conjunto del Episcopado– ha expresado sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC). Como es fácilmente comprensible, Rouco no querría sacar a la luz un texto nada complaciente con el Gobierno ante la preocupación existente por la próxima implantación de esta asignatura sin haber mantenido previamente este encuentro con el presidente del Ejecutivo.

Brindis al Sol

Pero sobre el tema educativo sí ha habido conversaciones entre representantes del Gobierno y de la CEE. Algunos, alentados por declaraciones de dirigentes del PSOE sobre la voluntad de llegar a acuerdos sobre contenidos de EpC con el PP, han querido ver en ello un posible motivo de distensión entre Iglesia y Gobierno. Sin embargo, esas declaraciones, saludadas también desde el PP, parecen más bien destinadas a quedarse como un mero brindis al Sol: ni el PP está para pactar nada; ni los laicistas del PSOE entenderían ahora un “afeitado” de la asignatura; ni ese “afeitado” llegaría a ser de tal nivel que hiciese dar marcha atrás a un Episcopado que ha recordado a los padres su derecho a objetar. La solución –si la hay–, tras el encuentro Rouco-Zapatero.

 

Actualizado
06/06/2008
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